¿Cuánto cobramos? Es la pregunta que más nos llega, no importa que día de la semana a veces al iniciar la mañana nos llega un WhatsApp y sin saludarnos, sin información adicional: “Buenas, ¿cuánto cobran?”. Y la entendemos, nadie quiere perder tiempo en reuniones para descubrir al final que el servicio no le cabe en el bolsillo. Pero responder con un número sin conocer tu empresa sería como un médico que formula por teléfono sin preguntar qué te duele.
¿Por qué? Porque los clientes, empresarios o emprendedores toman decisiones basándose en un costo o precio. Por eso pensamos que es una pregunta ambigua, ya que en muchas ocasiones los costos dependen de la necesidad que tenga el cliente: si simplemente está buscando una estrategia de contenido en redes sociales o solo estrategias de pauta digital, el costo es menor que el de una estrategia 360 que abarca los canales que necesite el cliente, contenido audiovisual, creación de piezas gráficas, página web y pauta digital, dependiendo de la estrategia planteada para el cliente.
Piensa en tres empresas que nos escriben la misma semana:
- Una tienda de ropa que ya vende bien, pero tiene sus redes abandonadas y quiere una estrategia de contenido para Instagram.
- Una empresa de ingeniería que tiene buen sitio web y solo necesita campañas en Google Ads para recibir más solicitudes de cotización.
- Un emprendimiento que arranca de cero: sin marca definida, sin página web, sin fotos de sus productos, y que quiere vender en línea lo antes posible.
Las tres hacen la misma pregunta, pero las tres necesitan cosas completamente diferentes. Darles el mismo precio no tendría ningún sentido.
¿Qué hace que el costo suba o baje?
Cuando armamos una propuesta, el valor depende de lo que la estrategia necesite para funcionar:
- Los canales: no es lo mismo trabajar solo Instagram que coordinar Instagram, Facebook, LinkedIn, Google y correo electrónico al mismo tiempo.
- El contenido: diseñar piezas gráficas es una cosa; planear, grabar y editar video es otra, y requiere gente, equipos y tiempo.
- La página web: si tu sitio no convierte, cualquier peso que inviertas en pauta se va a escapar por ahí.
- La pauta digital: ojo con esto, una cosa es lo que cobra la agencia por planear, montar y optimizar las campañas, y otra es lo que se le paga directamente a Meta o a Google para mostrar los anuncios. Son dos rubros distintos.
- Las metas y los tiempos: no es igual querer más seguidores que querer más ventas, ni tener seis meses que tener seis semanas.
Agencia vs. freelancer
También hay cosas que podemos tocar sin satanizar, por ejemplo, comparar una agencia con un freelancer. Desde nuestro punto de vista no tiene nivel de comparación, ya que el alcance de ejecución de una sola persona es reducido, mientras que con una agencia de marketing digital cuentas con un equipo especializado para ejecutar a cabalidad la estrategia propuesta. Y no estamos diciendo que un freelancer sea malo; para tareas puntuales puede ser justo lo que una empresa necesita.
Pero eso está muy claro para todo el mundo: si un cliente te llega a comparar con un freelancer, simplemente no es un cliente para ti, no sería tu buyer persona o tu público objetivo. Y no pasa nada, no todos los clientes son para todas las agencias.
Ni caro ni barato
En nuestro campo, los costos de una estrategia de marketing digital no son ni altos ni bajos; simplemente dependen de qué buscas para tu empresa y qué resultados quieres.
Los resultados no llegan de un día para otro
Nosotros, los marketeros o las agencias de marketing, debemos dar a entender que los resultados en marketing digital no se obtienen de un momento a otro. Es un trabajo de un equipo especializado en diferentes áreas y, dependiendo de la estrategia de marketing creada, va a llevar cierta cantidad de tiempo obtener los resultados, ya que ninguna empresa es igual: cambia su sector, su público objetivo, sus metas, su comunicación y demás factores para llegar a los resultados.
Una campaña de pauta puede dar señales en pocas semanas, posicionar un sitio en Google suele tomar meses y construir una marca que la gente recuerde toma todavía más. Por eso, desconfía de quien te prometa resultados inmediatos sin haber entendido primero tu negocio.
Competir por resultados, no por precios
Las agencias no deberían competir por precios, sino por resultados. Cuando compiten por quién cobra menos, pierden todos: la agencia recorta horas, personas o calidad, el cliente recibe menos de lo que necesitaba y al final el marketing digital queda con fama de no funcionar.
Por eso, en lugar de preguntar solo cuánto cobra una agencia, te proponemos preguntar esto:
- ¿Qué resultados han conseguido para empresas parecidas a la mía?
- ¿Cómo van a medir si la estrategia está funcionando?
- ¿Quiénes van a trabajar en mi cuenta?
- ¿Qué necesitan de mi parte para que esto funcione?
Entonces, ¿cuánto cuesta?
Lo que cueste llegar a donde quieres llevar tu empresa. En Publitactik siempre empezamos igual: entendiendo tu negocio, qué quieres lograr y qué tienes hoy. Con eso armamos una propuesta que tenga sentido para ti, no un paquete genérico.
Si quieres que hagamos ese ejercicio juntos, escríbenos y lo conversamos.